Punto de ojal: Es el que más se utiliza para remates o adornos. Se usa normalmente para los bordes de manteles, servilletas, cortinas, etc. Se trabaja de izquierda a derecha sujetando el hilo debajo del pulgar de la mano izquierda. Introduzca la aguja de arriba a abajo, pasándola sobre el hilo sujetado por el pulgar. Las puntadas pueden ser a igual distancia una de las otras, o pueden ser 2 ó 3 juntas, luego un espacio más grande antes de continuar con otras 2 ó 3 puntadas juntas, y así sucesivamente. El punto de ojal puede ser corriente, eso es, con todas las puntadas iguales, o puede ser decorativo, eso es, cuando todas las puntadas son de distintos tamaños formando un diseño.

Punto de ojal unido trabajado sobre un hilo de base: Este se trabaja de izquierda a derecha. El pulgar de la mano izquierda sujeta firmemente el hilo mientras que con la mano derecha introduce la aguja de arriba hacia abajo, cogiendo el hilo suelto. La aguja se saca encima del hilo sujetado por el pulgar. Continúe del mismo modo.

Punto de ojal delineado: Para trabajar este punto de ojal es necesario primero delinearlo con puntada corrida (haga 1 ó 2 hileras de acuerdo con el tamaño de la puntada). Este punto se trabaja de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, tomando los hilos de la tela cubiertos por la línea de puntadas y procediendo con puntos verticales juntos, trabajados uno tras otro. El punto de ojal está indicado especialmente para obtener líneas de relieve cuando se van a cortar. Si el punto de ojal se trabaja en un círculo, haga puntadas iguales perfectas para no estropear el patrón del diseño.

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