DIBUJO Y PINTURA
Para la realización de un trabajo, una vez dispuesta la madera, lo primero es el dibujado de la pieza o piezas distintas que compongan aquélla, bien calcando una plantilla sobre la madera o trazando las piezas directamente sobre ella.
Deberemos disponer de por lo menos dos lapiceros de distinta dureza; uno del número 2 y otro del 4, así como de papel carbón del utilizado para las copias a máquina de escribir.
Como en muchas ocasiones el original de los modelos no coincide con el tamaño que deseamos dar a nuestro trabajo, necesariamente habremos de reducir o ampliar, según los casos, el original.
Precisamente este caso se da en el presente libro, donde por limitación de tamaño casi todos los modelos se dan a escala reducida, por lo cual deberán ser ampliados a tamaño idóneo.
El sistema más útil, sin duda, para conseguir este propósito es el llamado de cuadrícula, que permite la ampliación o reducción, tanto más
exacta cuanto mayor sea el número de cuadrículas en que se divida el dibujo a copiar.
El procedimiento, como veremos a continuación, no puede ser más sencillo:
El dibujo que deseamos ampliar se divide en cuadrados de 5 milímetros de lado, que componen un rectángulo de 16 por 11 cuadrados.
Si queremos ampliar el original al doble de su tamaño, deberemos trazar otro recuadro que tenga el mismo número de cuadros, pero cada uno de éstos habrá de medir 10 mm. de lado.
De la misma forma, para ampliar al triple, los cuadros han de tener 15 mm. de lado, etc.
La misma operación, pero en orden inverso, se efectuará para la reducción; a la mitad 2,5 mm. de lado, etc.
Debemos advertir que no conviene dibujar directamente la figura sobre la madera, sino que debemos hacerlo en papel fuerte, de «barba» o de estraza, por ejemplo.
Comenzaremos por dibujar la silueta de la figura, y a continuación situaremos los detalles, con lo cual conseguiremos una ampliación o reducción perfecta, aun sin tener experiencia de dibujo.

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