CUADROS PANORÁMICOS
Mediante el procedimiento de planos parciales superpuestos se pueden conseguir cuadros cuyos efectos de profundidad y perspectiva son
tan grandes que dan la idea de una increíble sensación de realidad.
Para realizar, por ejemplo, el cuadro que damos de muestra, se procederá a la selección de los tres planos que lo forman, calcándose cada uno de los dos primeros en cristal fino, o mejor sobre celuloide o plástico rígido.
El plano tercero se colocará sobre un cartón grueso o madera contraplaqué de 3 milímetros.
En los tres casos dibujaremos los elementos que forman parte de cada uno de los planos, y a continuación le daremos color, procurando ma-
tizar lo mejor posible cada figura u objeto, para darle mayor realidad.
Es conveniente utilizar pintura al óleo, ya que la acuarela o el «gouache» no se adhieren bien al cristal o celuloide y si empleamos esmaltes son muy difíciles de matizar por medio del fundido de colores, dada la consistencia de esta clase de pintura.
Al primer plano es conveniente, aun conservando los colores naturales, darle unos trazos de tonos un poco más sombríos, a fin de que contraste con la luminosidad del segundo plano y el fondo, aumentando la sensación de profundidad.
Si el tema escogido es, por ejemplo, una escena submarina (con las que se consiguen estupendos efectos), procederemos al revés, es decir, con tonos más claros en el primer plano, ensombreciéndolos progresivamente en los planos siguientes.
El segundo plano (6), que también debe ser pintado sobre cristal o celuloide, se pintará con tonos más claros, para dar la sensación de estar bañado por el sol.
El tercer plano (4), que también nos servirá de fondo para cerrar el cuadro, podrá pintarse sobre cartón grueso o contrachapada, bien al óleo o al «gouache», también en tonos claros, y los objetos que lo compongan, difuminados, no precisando demasiado los detalles.
Una vez pintados los tres planos construiremos como una especie de caja, sin fondo ni tapa, de tamaño ligeramente mayor al de los planos (C).
Esta caja tendrá 4 centímetros de fondo y llevará clavadas a lo largo de los cuatro lados tres tiras de contrachapada separadas entre sí por una distancia igual al espesor del cristal o celuloide de los planos, como se indica en (B), con lo cual quedarán dos ranuras en las cuales irán incrustados el primero y segundo plano.
El tercer plano, que ya hemos dicho servirá de fondo a la escena, será de las mismas medidas que los bordes exteriores de la caja, a la que se clavará. Una vez clavado el conjunto de planos se puede colocar al cuadro un marco con su cristal correspondiente (D).
En (A) podemos ver el orden de superposición de los distintos planos, y en (E) un detalle del acoplamiento de la caja al marco.
Se puede conseguir un mayor efecto situando en lugares adecuados del interior del cuadro una o más pequeñas bombillas, cuya luz realzará la sensación de realismo.

0 comentarios:

Se ha producido un error en este gadget.