COHETE ESPACIAL
Este modelo de cohete espacial, con su torre de lanzamiento, es la imitación de uno real, hasta el extremo de poder ser disparado, como si de uno de éstos se tratara.
La forma de lanzar este modelo la explicamos más adelante, ya que para hacer las cosas bien hechas, lo primero que necesitamos es construir el cohete, lo cual efectuaremos de la siguiente manera:
La pieza (1) del gráfico (A), que es el cuerpo del cohete, la podemos confeccionar con un
trozo de caña, comprendido entre dos nudos, para que quede limpio de obstrucción alguna, cuidando hacer los cortes bien rectos, lijándolos después.
La pieza (2) es la cabeza del cohete y la haremos en madera de pino, trabajándola con la navaja, lima y papel de lija, hasta conseguir darle su forma característica, así como a la pieza (3), que es la parte posterior o cierre del cohete, y que será también de madera de pino u otra cualquiera lo menos pesada posible.
De la pieza (6), que son las aletas estabilizadores, necesitaremos cuatro ejemplares y se cortarán en hoja de lata, dejando en su parte inferior tres puntas agudas, que nos servirán para clavarlas en los lugares correspondientes, sobre la parte posterior del cohete, equidistantes entre sí en forma de cruz, como podemos ver en (C), donde también se muestra el montaje total del cohete.
La construcción de la pieza (4) requiere una explicación más detenida, para lo cual deberemos disponer de un tarugo de madera de medidas proporcionadas con el tamaño que se construya el cohete, que recomendamos sea a escala 1:1, es decir, al tamaño que damos en el gráfico.
En el centro de este tarugo, hemos de practicar un taladro de diámetro ligeramente mayor que el del cuerpo del cohete, por medio de una broca gruesa. Este taladro no atravesará el taco de madera en toda su longitud, sino en sus tres cuartas partes aproximadamente, al objeto de que quede cerrado por debajo.
En la parte superior del tarugo, y equidistantes del taladro principal. Se practican con broca fina otros cuatro taladros oblicuos como vemos en (4).
La pieza (5), base o peana del conjunto, va recortada en madera de pino de 10 milímetros, marcándose sobre ella los lugares que han de ocupar la torre de lanzamiento, en cuyos ángulos se practicarán cuatro escotaduras en forma de «L», para encajar los listones de la torre, y la base de lanzamiento del cohete (pieza 4).
En (B) se dan los laterales, dos (7) a dos (8), que forman la torre, así como el cierre superior de la misma (9), repisa (10) y la grúa auxiliar para colocar el cohete en posición, formada por las piezas (11, 12, 13, 14 y 15).
Los cuatro laterales de la torre se arman entre sí, pegándose fuertemente, y una vez secos, se cierran con la parte superior (9), que como vemos lleva practicado un taladro, en el que se penetra libremente el eje de giro de la grúa, para lo cual su diámetro deberá .ser algo mayor que el del vastago.
A continuación se incrustan los extremos inferiores de los laterales del cuerpo de la torre en las escotaduras hechas en la peana (5), pegándolas para que queden bien firmes.
La grúa se armará siguiendo este orden: los laterales de la misma (11) se pegan sobre la plataforma circular (12) en los lugares indicados en ésta por medio de la línea de trazos.
El vastago (15) se incrusta en el taladro central de la pieza (12) pegándolo bien, a fin de que quede fijo a la misma.
La pieza (13), que es un pequeño taco de madera de la forma que se indica, se pega entre los dos brazos de la grúa, de la manera que vemos detalladamente en el montaje de ésta.
Por último, se pasa a través de los brazos pequeños un alambre doblado en forma de manivela por uno de sus extremos, y otro alambre por la parte anterior de los brazos principales, doblando sus dos extremos, con lo cual tendremos terminada la grúa, que colocaremos en la parte superior de la torre, como vemos en el modelo (C).
Ya hemos dicho anteriormente que en (C) se da en detalle el montaje de las aletas estabili-zadoras, así como el del conjunto del cohete, con la incorporación al cuerpo principal de la cabeza y parte posterior, las cuales se incrustan al hueco de la caña por medio de los rebajes que llevan, cuyo radio deberá coincidir exactamente con el del hueco, a fin de que penetren ajustados, pegándolo fuertemente.
Y ahora explicaremos la forma de lanzar este cohete, que subirá a más de veinte metros de-altura.
En el hueco central de la figura (4) se echa unos cuantos terroncitos de carburo, que lo llenen hasta su mitad aproximadamente.
La parte posterior del cohete se introduce e este hueco de forma que descanse sobre el carburo.
Antes de seguir adelante, advertiremos que la base o peana, hay que sujetarla, poniendo sobre ella alguna cosa pesada (unas piedras y un ladrillo), a fin de evitar que se mueva o vuelque al producirse el disparo, ya que la reacción del carburo es relativamente violenta.
Una vez sujeta la base, se vierte agua por los taladros oblicuos, la cual caerá sobre el carburo, haciendo entrar a éste en efervescencia hasta que los gases acumulados debajo del cohete provoquen la expulsión de éste, que si disparará hacia arriba, como uno de verdad.
Para conseguir un aprovechamiento eficaz de los gases, tendremos cuidado de que la base del cohete encaje en la abertura del tarugo de madera, lo más ajustadamente posible.
También hay que tener mucha precaución y una vez echada el agua en los orificios, retirar se un poco, de forma que no se interfiera la línea de salida del cohete con la cabeza, ma nos u otra parte del cuerpo, ya que de no hacerlo así podremos dar lugar a accidentes que pueden revestir cierta gravedad.

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