TÉCNICA DEL CARTÓN PIEDRA
La técnica de la fabricación de modelos con cartón piedra es bastante antigua y estuvo durante mucho tiempo en pleno auge, hasta que primero la aparición del caucho y después la de los plásticos moldeables la desplazó en el ámbito de la industria.
Sin embargo, el procedimiento del cartón piedra, dada la sencillez de su técnica, así como lo económico de su costo, es de gran utilidad para el aficionado, que dominando esta técnica podrá construir por sí mismo juguetes como muñecos, animales, máscaras, e incluso reproducir figuras artísticas.
Como ejemplo práctico suponemos la construcción de una máscara, para lo cual, lo mismo que para la de cualquier tipo de modelo, necesitaremos poseer un original que pueda ser otra máscara ya confeccionada (figura 288). Si se carece de ella, habrá que hacer el original modelándolo en arcilla o plastilina (A).
A continuación procederemos al vaciado de la máscara, para lo cual dispondremos de una caja formada por cuatro pozos de madera, que montaremos sobre otra que servirá de fondo (B), tapando las juntas entre estas maderas por medio de papel adhesivo y plastilina, y colocamos el molde de arcilla dentro de la caja así formada.
A continuación diluimos en un recipiente escayola en agua, hasta darle una consistencia líquido-pastosa y volcamos esta pasta sobre el molde, llenando la caja hasta un centímetro de los bordes para evitar que rebase de éstos (C).
Después de esperar el tiempo necesario para que se endurezca la escayola, se saca el bloque de la caja de madera y a su vez el modelo del bloque, como vemos en (D), con lo cual tendremos confeccionado el molde que nos servirá para reproducirlo cuantas veces deseemos.
Es conveniente esperar nuevamente hasta que este molde esté bien seco, y entonces podremos empezar el proceso de fabricación, cuyo primer paso es el cubrir la parte interior del molde con goma laca, que aplicaremos con un pincel y cuyo objeto es impedir que el papel se pegue a la escayola (E).
Previamente habremos hecho un poco de engrudo mezclando harina y agua, de forma que quede algo líquido y poniendo a remojar en el mismo pequeños trozos de papel más bien poroso, como el de periódico o estraza, el cual dejaremos en maceración el tiempo suficiente para que quede bien empapado de engrudo.
Extenderemos estos trozos de papel sobre un metal o plancha metálica y con la punta de
los dedos iremos aplicándolos contra los huecos del interior del molde-, presionándolos convenientemente para que penetren bien en las distintas concavidades, hasta formar una capa que cubra toda la superficie interior del molde (E).
Cuando esta primera capa se haya secado un poco, se aplican otras dos o tres capas de papel para conseguir un grueso consistente, dejando secar de nuevo el trabajo.
En este momento, el papel, a causa de la superposición de las sucesivas capas, se ha convertido en lo que llamamos cartón piedra y ha adquirido un notable punto de resistencia.
Cuando apreciemos que el modelo está casi seco, aunque con un leve punto de humedad, se saca del molde para dejarlo secar definitivamente al aire libre, aunque no al calor, ya que un secado rápido deformaría el modelo al sufrir una contracción demasiado brusca.
Hasta aquí ya tenemos la careta, aunque su superficie sea muy basta y llena de pequeñas irregularidades que habremos de eliminar (G).
A tal efecto, haremos una mezcla de cola de conejo y blanco de España (también se puede hacer de albayade e incluso de escayola muy desleída) y la aplicaremos mediante una brocha sobre la parte delantera de la máscara, dando una o dos manos, según la consistencia de la mezcla, a modo de aparejo, lo cual eliminará la mayor parte de los defectos que tuviera el cartón al salir del molde.
El acabado lo conseguiremos finalmente frotando el cartón suavemente con un trozo de lija de grano fino hasta conseguir una superficie lo más lisa posible.
En el caso de querer hacer una cabeza completa, habrá de hacerse otro molde con la parte posterior de la cabeza, siguiendo el mismo procedimiento.
En los dos medios moldes (cara y cabeza) se dejará a lo largo de todo su contorno una serie de pestañas, del mismo papel empleado para cubrir el molde, que sobresalgan como medio centímetro de los bordes (G).
Estas pestañas nos servirán para unir las dos partes, io cual se efectuará encolándolas por las mismas, y una vez bien seca la cola lijaremos las rebabas que puedan quedar, procediendo a su afinado mediante el apoyo y lijado, hasta disimular por completo esta línea de unión.
Este procedimiento del cartón piedra puede sernos útil para fabricar las cabezas de las muñecas que presentamos en el capitulo de trabajos de tela y palo, así como manos o pies, o cualquier otro modelo.

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