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ADORNOS TIERNOS Y ORIGINALES:
Al pintarlos sentirá que su tiempo se transforma en expresión de cariño

DISEÑO:          
Locomotora y mariposa.           
           
TÉCNICA:           
Plenos y flotados.           
           
MATERIALES:       
Piezas de madera.           
Lija de carburo de silicio № 280.           
Sellador Artística Dibu.           
Carbónico amarillo.     
Bolillo.       
Barniz y diluyente semimate Artística Dibu.       
Pegamento de contacto.       
Accesorios varios (botones, hilo de algodón, tul, hilo sisal, etc.)       
Trapos.       
Cepillo de dientes.       
Acrílicos Artística Dibu: verde manzana, verde de cadmio, amarillo claro, azul ultramar, blanco, rojo de cadmio, verde pino, turquesa, verde mediano, magenta, durazno, manteca, ocre amarillo, negro, violeta y azul uniforme.   
Pinceles Artística Dibu: chatos Serie 612 №6 y № 2, linner Serie 138 № 0, de punta redonda Serie 611 № 4 y angular Serie 604 № 4.

PREPARACIÓN DE LA SUPERFICIE:
Lijar las piezas, limpiarlas con un trapo húmedo y sellarlas. Dejar secar y dar una mano de verde manzana a los laterales de la caja. Esperar que seque.



CAJA y CUADRO CON LOCOMOTORA: Con un pincel chato № 2 y verde de cadmio, hacer rayas verticales. Dejar secar y usar un pincel linner № 0 y amarillo claro para realizar primero líneas horizontales y, luego, verticales. Usar amarillo claro y un cepillo de dientes para salpicar.
Colorear de blanco más azul ultramar la tapa y el cuadro. Esperar que seque y utilizar un pincel angular № 4 y blanco aguado para flotar las nubes.
Emplear azul ultramar más una pizca de negro para hacer los pespuntes en el borde de la tapa y en el contorno del cuadro.
Pintar el techo de la lo-comotora de azul uniforme y adornar con franjas blancas. Colorear la carrocería de rojo de cadmio, la chimenea de verde manzana, las ruedas y los detalles de puntos de amarillo claro y el paragolpes de azul uniforme.
Con un pincel de punta redonda y № 4 verde pino, realizar puntitos que adornen la chimenea. Dejar secar y flotar con el mismo color el área de sombras. Usar azul ultramar más una pizca de negro para flotar las sombras en el techo y en el paragolpes. Mediante la técnica de pincel seco y blanco, dar luz en ambas cosas. A pincel seco y con amarillo claro dar luces en la carrocería de la locomotora. Efectuar el flotado de las sombras en las ruedas con Siena tostada.
Para adherir a las ruedas los botones a los que se les pasó hilo sisal en sus ojales, utilizar pegamento de contacto.
Usar el mismo pegamento del paso anterior para adherir la locomotora al cuadro y a la caja.
Proteger las piezas con barniz y diluyente seminiate.
Detalle de cómo queda la locomotora parada sobre la tapa de la caja.

CAJA Y CUADRO CON MARIPOSA
Pintar el cuerpo de la mariposa con verde manzana más blanco. Para la parte interna superior de las alas, destinar ocre amarillo más blanco; y para la zona inferior, durazno. Colorear de turquesa puro los bordes superiores de las alas. En los bordes inferiores internos hacer una franja con celeste (blanco más azul ultramar) y, en los externos, dar un pleno de verde manzana.
Mediante la técnica de pincel seco y rojo de cadmio, pintar los cachetes de la mariposa. Aplicar blanco en los ojos y negro en los iris. Realizar los detalles de franjas sobre la zona interna del ala superior con flotados y delineados de ocre amarillo. Flotar las sombras en el cuerpo y en la cara con verde pino. Usar este último color para hacer los detalles de cuadraditos y trazados en las alas inferiores externas. Efectuar con las líneas blancas sobre la zona turquesa y los puntos sobre la zona celeste.
Con la técnica de pincel seco y blanco más una pizca de turquesa, delinear a través de un pespunte todo lo pintado. Además, dar luces al borde externo de las alas, otorgar en el cuerpo de la mariposa un matiz ocre amarillo, y en los ojos un toque de luz con blanco. Emplear un pincel linner № 0 y negro para hacer los pespuntes delineando y adornando el contorno de la mariposa.
Pintar los laterales con una franja de 1 centímetro color manteca. Dejar secar y colorear de blanco más una pizca de verde manzana una de las franjas, la otra con durazno y la de al lado con violeta más un poco de blanco. Delinear los laterales coloreados de manteca, trazando ramitas y frutas verde mediano y rojo de cadmio.
Trazar los contornos de cada franja con negro y salpicar de blanco.
Pegar pequeños botones en los ángulos del cuadrito.
Adherir a la mariposa un corte de tul color fucsia y pegar toda la silueta de la mariposa al cuadro y a la tapa de la caja.
Detalle de cómo queda terminado el cuadro con la mariposa.
Colorear de magenta los laterales de la tapa de la caja que llevará aplicada la mariposa.
Barnizar con dos manos de barniz y diluyente semimate.


No existe el juguete ideal, pero se sabe que cuanto menos sofisticado y más elemental es un juguete, más estimulante resulta para el niño. Si se observa el diseño de los juguetes ofrecidos en este libro, se verá que es sumamente sencillo. En general, invitan al niño a jugar (solo o en grupo), a mover las manos o el cuerpo, o a pensar cuál es la mejor alternativa. Son lindos, pero no meramente decorativos. Para un adulto, los autos son casi un adorno, pero a un chico le dan ganas de hacerlos rodar y jugar carreras entre ellos. Un juguete bien diseñado estimula a la criatura a explorar y descubrir otras cosas, y a adquirir nuevas habilidades.


En la actualidad, muchos juguetes juegan solos y el niño se limita a mirar: muñecos que hablan, aviones que vuelan, osos que bailan, a los que sólo hay que observar y escuchar. Esto exige una renovación constante, porque el chico pronto se aburre del chiche nuevo. En cambio, los juguetes tradicionales son los que tienen en su esencia una mayor maleabilidad. Son los únicos que incentivan y promueven en los chicos una relación afectiva, con una participación activa. Si una nena aprende a cuidar a una muñeca en particular, está aprendiendo a cuidar y cuidarse.


Los especialistas sostienen que cuanto más sencillo es un juguete, más posibilidades creativas le brinda al niño, ya que le puede dar el lugar de distintos personajes: una muñeca podrá ser la madre, la hermana, la amiga, la maestra o alguna otra persona con la que se relacione diariamente y con la que pueda desarrollar imaginativamente sus conflictos diarios. El mayor valor de un juguete está en la posibilidad de jugar con él y no en lo que trae de fábrica. Por eso es que los juguetes artesanales, hechos a la vieja usanza, han recobrado vigencia.


Los juguetes son imprescindibles en el desarrollo inicial del niño, por ejemplo, porque lo ayudan a desarrollar sus afectos. Gracias a ellos van tomando conciencia de nociones básicas como distancia, espacio, cuerpo, espesor, presencia, ausencia, adentro/afuera, alto/bajo, grande/pequeño. Pero también cumplen un rol importantísimo cuando les permiten expresar sus temores. Un niño que juega al médico y consuela a sus "pacientes" (= muñecos), sublima sus miedos y comienza a dominarlos.


- Poner un poema alusivo al juguete.
- Hacer una tarjeta con espacios en blanco para dedicárselo al destinatario: Para.....de.......

La gran ventaja que tienen los juguetes es que se trata de objetos lindos para fabricar, con destinatarios hermosos, para hacer la mejor de las actividades: jugar. Algo tan primario y elemental y que lamentablemente los adultos dejamos de lado a medida que pasan los años. Quizás estos juguetes, que se parecen a los de nuestra infancia, nos sirvan para armar la empresa que siempre soñamos y para recuperar la felicidad de los días pasados.


1. Hacer un listado de clientes potenciales (mailing).
2. Armar un muestrario (libro tipo catálogo con fotos y algunos en mano: los más pequeños y los más livianos).
3. Concertar entrevistas para mostrar los juguetes y los adornos.
4. No estaría de más hacer autitos como los de la página 41 para dejar de regalo a modo de souvenir entre los posibles clientes.


Es recomendable realizar todo el tramiterío legal y contable lo antes posible, para poder ofrecer a los clientes ventas formales.

El orden y la organización también deben trasladarse a la mesa de trabajo, así como al archivo de papelería y guardado de materiales.

La venta de jguetes es la razón de ser del negocio. Pero para algunos artesanos es una auténtica complicación. Los entendidos sostienen que el dueño es quien mejor comunica acerca de sus productos. Los primeros pasos a seguir son


Que una empresa de juguetes se desarrolle normalmente suele ser consecuencia de una correcta y acertada organización. Esto no se circunscribe al papelerío legal y contable, sino que también se traslada al devenir de la actividad propiamente dicha.

Debe establecerse una rutina (con horarios incluidos), cumplirse y hacerla cumplir. Inclusive, si no hay pedidos, es buen momento para hacer stock o para recorrer jugueterías y ver cuáles son las tendencias en boga. No hay que olvidarse de Internet, que permite actualizarse permanentemente y estar al tanto de las novedades que se suceden en la materia en el mundo entero.


Hay una posibilidad que saca de apuro, pero encarece el producto: mandar a cortar las piezas a una carpintería. Quizás es un recurso a tener en cuenta ante un pedido de envergadura, por Ia calidad y/o la cantidad. En ese caso, será el momento de pedir un descuento conveniente por Ia magnitud dei encargo. Toda empresa supone una primera inversión, destinada a comprar los materiales necesarios para ponerse en marcha. Es común que muchos artesanos ya cuenten con buena parte de los elementos, pero si hay que adquirirlos, Io mejor será optar por los de óptima calidad. Una de Ias diferencias entre crear para uno y hacerlo en cantidad es que Ias he-rramientas se usan en mayor medida y, por consi-guiente, se desgastan más rápido. Este gasto no se recuperará enseguida ni con el primer pedido, sino que se va amortizando con el tiempo. También ha-brá que comprar materiales.


Es primordial contar con un taller amplio y confortable, con una cómoda mesa de trabajo y espacios de guardado, porque aunque los objetos sean pequeños, los géneros y las tablas de MDF o madera con las que se trabaja, suelen ocupar bastante espacio. Además, es imprescindible contar con un mínimo de herramientas que permitan poner manos a la obra.


¿Cuál es la ventaja de diferenciarse? Si uno hace lo mismo que sus competidores, seguramente se armará una discreta clientela, pero siempre estará a la expectativa de que otro no ofrezca precios o condiciones de venta más ventajosas por los mismos productos. En cambio, si mis juguetes son únicos y exclusivos, las condiciones (y el precio) las impongo yo. Por lo menos, hasta que aparezca el primer competidor. Por otra parte, si uno es el único que fabrica determinado juguete, tendrá compradores seguros, pues aunque ellos tengan otros proveedores, sólo podrán obtener ese juguete recurriendo a nuestra empresa.


Pero también hay otras clases de empresas para las que uno puede funcionar como proveedor y que demuestran que más allá de las crisis, siempre hay posibilidades. Éstos son sólo dos ejemplos:
Muchas empresas que despiden personal contratan talleres externos para seguir produciendo.
Los comercios a los que proveían las fábricas que cierran se quedan sin sus proveedores habituales.



La lista de clientes debe incluir a los tradicionales y a los alternativos:

Jugueterías. Son los clientes por excelencia.
Lo que hay que tener en cuenta es que están acostumbrados a comprar en grandes cantidades. Quizás sea el lugar a contactar cuando el proyecto ya sea una realidad con cierto tiempo de desarrollo.


La clientela incluye a aquellos a los que les vamos a vender y, tácitamente, a la competencia. Es tai importante armar una cartera de clientes come conocer a fondo quiénes son los otros proveedores de un producto similar al de uno. En este rubro es vital la información teórica que brindan disciplinas como el marketing, así como los datos que nos dan ia experiencia y la charla con los clientes. Estar al tanto de la actualidad de los competidores es la herramienta que nos permite diferenciarnos con productos nuevos, diferentes y originales.


Los objetivos laborales no deberían superponerse con los personales (una mudanza, una boda, un hijo), porque es difícil contar con tantas energías para hacer todo y bien, juegos y juguetes. Es preferible posponer el comienzo de la empresa y concentrarse en la etapa previa, la de los proyectos, para ponerlo en marcha en un momento menos comprometido en lo íntimo. Hay un error en el que suelen caer los microem-prendedores que están empezando: tienden a so-brevalorar los futuros ingresos y a subestimar los gastos. Para que esto no suceda, es fundamental hacer una correcta evaluación de los ítems que darán vida a la empresa.


También hay que redefinir la vida diaria, porque lo que hasta ahora era un hobby se transforma en un medio de vida, con todo lo que esto significa: horarios a cumplir, clientes a atender, una organización a mantener, etcétera.
Luego, es primordial definir qué es lo que uno va a hacer. ¿Voy a fabricar algo o voy a prestar un servicio? Claramente, la idea es fabricar y vender juguetes, de tela o de madera. Además, hay que establecer objetivos a corto, mediano y largo plazo.


Pensarse como un empresario supone un trabajo personal y laboral. Es fundamental verse a uno como el gerente de la empresa. Esto se vuelve especialmente difícil para quien se considera un artesano, más acostumbrado a trabajar con las manos en forma artística que a administrar un lugar de trabajo, pero el rédito económico que se busca obliga a asumir funciones nuevas. Por eso, hay que ser honesto con uno mismo y realizar un autoanálisis profundo de las virtudes y defectos propios. Hay quienes saben fabricar objetos lindísimos, pero no venderlos. Otros, por el contrario lo que mejor hacen es convencer a los demás sobre las bondades de sus productos.


Los tiempos cambian y hoy no alcanza sólo con dominar la técnica aplicada. Además hay que sumar nociones sólidas de cómo crear una pequeña empresa. No se trata de los aspectos legales y contables, que también son importantes. En realidad, una de las llaves del éxito está en lo que hoy se llama gestión o gerenciamiento, es decir, en cómo se lleva a cabo el emprendimiento. Una de las características que definen a este tipo de empresa es que uno es el propio jefe, para bien y para mal. Lo cierto es que así como hay gente que nació para decidir y dirigir, hay otras personas que necesitan ser dirigidas. Por lo tanto, una de las primeras preguntas que uno debe hacerse es: ¿estoy en condiciones de ponerme a la cabeza de un negocio o voy a necesitar asociarme con alguien que comparta los riesgos (y los beneficios) de la fábrica artesanal de juguetes?


En ese sentido, los juguetes de madera y de tela son un clásico antiquísimo que había quedado en el pasado. Contra todos los pronósticos, discreta y silenciosamente han reaparecido y están ganándose un lugar en el mercado infantil. Pero como se trata de un producto estrictamente artesanal, los proveedores aún son escasos y eso convierte a esta actividad en una oportunidad.

Más allá de que uno pueda aprenderla, desarrollarla y progresar en ella, la fabricación de juguetes es la artesanía ideal para quienes ya trabajan la madera y/o dominan la costura; para aquellos que han pasado por talleres o fábricas de juguetes, y para quienes tienen carpintería.