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- Poner un poema alusivo al juguete.
- Hacer una tarjeta con espacios en blanco para dedicárselo al destinatario: Para.....de.......

La gran ventaja que tienen los juguetes es que se trata de objetos lindos para fabricar, con destinatarios hermosos, para hacer la mejor de las actividades: jugar. Algo tan primario y elemental y que lamentablemente los adultos dejamos de lado a medida que pasan los años. Quizás estos juguetes, que se parecen a los de nuestra infancia, nos sirvan para armar la empresa que siempre soñamos y para recuperar la felicidad de los días pasados.


El boca a boca siempre funciona. Además, cuando se tiene todo listo, se recomienda hacer una pequeña muestra con todos los juguetes fabricados, para que nuestros allegados vean qué es lo que estamos haciendo y puedan difundirlo. Pero además de la promoción directa (volantes, avisos) hay otra que es mucho más sutil, pero no por eso menos efectiva. En la actualidad, en muchos casos el packaging hace la diferencia. Entre dos juguetes similares, el embalaje puede decidir la compra por uno u otro. Todo tipo de caja o bolsa decorativa (que no incremente mayormente el precio) es un detalle que puede ayudar a diferenciarse de la competencia. A esto debe conviene sumarle algún tipo de tarjeta, que del reverso tenga el teléfono de nuestra empresa. El frente se puede reservar para diversos usos. Por ejemplo:


Los microemprendedores suelen cometer un error que se paga con menos ventas: hacen promoción al principio, pero descuidan este aspecto una vez que se armaron una cartera de clientes.

Y la realidad indica que nadie tiene el futuro asegurado. Siempre hay que buscar nuevos compradores. Seguramente en los comienzos uno le dedique mucho tiempo a contar qué es lo que está inaugurando, pero después habrá que ir comunicando las novedades.


Una vez que se formó una mínima clientela, hay que armar un circuito de entregas, articulado con los tiempos de la producción. Al principio esto supone una organización férrea que permita cumplir con todo, pero en la medida en que se van aceitando los procesos, todo sale con fluidez. Igualmente, no está de más, cada tanto, rever el orden interno y, si fuera necesario, hacer los cambios que la realidad va imponiendo.
Pero, a más de uno, encarar el tema de la venta lo aterra de sólo pensarlo.
Una de las opciones para solucionar este tema es la contratación de un corredor. Pero como los juguetes involucran dos manualidades distintas (artesanías en madera y costura) es muy posible que uno se asocie con el que hace la otra parte. En ese caso, lo mejor es buscar que ese socio nos complemente.


1. Hacer un listado de clientes potenciales (mailing).
2. Armar un muestrario (libro tipo catálogo con fotos y algunos en mano: los más pequeños y los más livianos).
3. Concertar entrevistas para mostrar los juguetes y los adornos.
4. No estaría de más hacer autitos como los de la página 41 para dejar de regalo a modo de souvenir entre los posibles clientes.