
CONEJO
Esta otra mascota es algo más completa que las anteriores, pero asimismo sin dificultades para su confección.
Después de unir el delantero y la espalda (A y B), se le colocan el resto de las piezas en los lugares señalados, es decir, los ojos, nariz y boca en los laterales del cuerpo (después de haber cosido entre sí las dos partes de cada uno).
En cuanto al chaleco que consta de dos partes: delantero y espalda, también se coserá en el lugar que corresponda a cada una de las piezas.
El rabo puede hacerse con un trocito de piel de cualquier color y el lazo con una cinta estrecha de seda, formando una lazada real, es decir, no recortada.
Orejas, laterales de la cara, cabeza por detrás, brazos y patas, pueden cortarse en fieltro de color ocre; la cara y pechera del chaleco en blanco; ojos blancos y negro; nariz y boca en rojo y el lazo de color rosa o azul claro.
En el momento de hacer la costura habrá de incluirse en la parte superior de la cabeza, entre las orejas, el gancho para colgar, hecho de un trozo de alambre fino.
TROGLODITA
Este modelo de troglodita u «hombre de las cavernas», lo podemos confeccionar prácticamente por el mismo procedimiento que los anteriores, salvo pequeñas particularidades.
Después de unir el delantero y la espalda por medio de la acostumbrada costura a lo largo de todo su perímetro, le incorporaremos las demás piezas: detalles de la cara, brazos, orejas, etc., en los lugares indicados con línea de trazos finos en el delantero (A).
El pelo y la barba pueden ser en paño negro, aunque resulta de mejor efecto colocarle dos pequeños trozos de piel negra de pelo no demasiado largo.
El vestido, del que se habrá de cortar dos ejemplares, por llevar también delantero y trasero, se puede hacer con un trozo de muletón o terciopelo.
Los colores pueden ser: color rosa para la cara, brazos y piernas; negro para pelo y barba y para el traje de un color que imite a la piel de cualquier animal manchado. En (C) vemos el modelo ya acabado con su garrote colocado en la mano, así como el ganchito de alambre que se sujeta a la parte superior de la cabeza, para poderlo colgar. El vestido se le puede hacer también con un trocito de cualquier piel de pelo corto, lo que le dará un aspecto más real.

CANGURO PORTAPAÑUELOS
Este canguro, al igual que otros modelos anteriores, puede servir como portapañuelos o peines, indistintamente.
Del cuerpo (A) se cortará un ejemplar completo para el anverso y otro para el reverso, que comprende solamente la parte baja del cuerpo que se puede ver delimitada por cruces en el anverso.
Sobre el anverso se pegan o cosen cada una de las piezas restantes en su lugar correspondiente.
La porción del reverso se cose emparejada con la porción correspondiente del anverso, dejando sin coser la parte superior.
En (B) podemos ver dos discos dentados que se cortarán en fieltro o paño. El cuerpo del canguro se cose sobre el disco menor, y éste, a su vez, sobre el disco mayor, no siendo necesario reforzar con cartón ya que los dos discos darán la resistencia suficiente.
También en este modelo podemos ver la clave de colores para cada pieza.

BUHO MONEDERO
Este fantástico buho, es un original monedero que podemos hacer con pequeños retales de fieltro.
De la pieza (A), se cortan dos ejemplares, por ejemplo, en color azul claro.
Los detalles (B) pueden cortarse en amarillo o color «beige» y se superponen en los lugares correspondientes, indicados en (A), con líneas de trazos, cosiéndolos o bien pegándolos simplemente.
A continuación se unen las dos piezas (A) por medio de una costura con hilo amarillo o blanco a lo largo de todo el contorno, excepto en la parte superior de la cabeza, donde se dejará una abertura en la cual colocaremos una pequeña cremallera (C).
Si se desea hacerlo más acabado, se pueden cortar otras dos piezas (A) en cualquier clase de tela fina o tergal, cosiéndolas entre las dos de paño para formar el forro interior.

BOLSA
Para confeccionar esta bolsa, que resulta muy bonita una vez acabada, y que nos servirá para diferentes usos; para guardar medias u otras pequeñas prendas, e incluso si la proveemos de un asa, como bolsa de playa o de campo, necesitaremos una franja ancha de pañete de cualquier color (A) de la longitud necesaria según el diámetro que se dé a la bolsa: dos tiras de paño de un color que contraste con el anterior (B y C), un cordón fuerte (E) y un fondo ovalado de paño del mismo color que el del cuerpo.
Uno de los bordes de (A) se cose alrededor del contorno del óvalo y se cierra cosiendo entre sí los laterales de la misma, lo que nos dará una especie de saco rígido.
Las tiras (B y C), se cosen a los bordes superior e inferior de esta bolsa y el cordón se pasa por unos ojales que se habrán practicado todo alrededor del saco y a unos tres centímetros del borde superior, como vemos en el detalle. Estos ojales, que se pueden hacer con un sacabocados, será conveniente reforzarlos con ojalillos de latón, para evitar que la tela se rasgue.
Para decorarla se le puede aplicar el motivo (F) u otro cualquiera también recortado en fieltro o paño, en un color o colores que contrasten con el del cuerpo de la bolsa.
Aunque en el esquema damos la pieza (B), que es la tira que va en la parte inferior de la bolsa, con sus bordes lisos, en el modelo (G), la representamos formando ondas, para dar idea de una nueva posibilidad decorativa.

BOLSO
Este práctico bolso, que podemos confeccionar al tamaño más conveniente para quien vaya a usarlo, nos servirá para múltiples usos, entre ellos, como porta-libros.
Los patrones, se pasan a un trozo de paño de tamaño adecuado a las medidas deseadas y después se cortan cuidadosamente, para conseguir que los bordes estén bien rectos.
En la parte inferior de cada costado del bolso se hace una costura a todo lo ancho de los mismos a unos cinco milímetros del borde. Esta costura abarcará también el fondo del bolso para formar una pequeña pestaña.
A continuación se cosen los costados principales con los laterales, consiguiéndose con esta costura, también, las pestañas correspondientes.
Las franjas rayadas que observamos en (A) en la parte superior de los costados principales, van reforzadas por su parte interior con un cartón grueso que será forrado con unas tiras de paño, para taparlo, por la parte de dentro y corriéndolo a todo lo largo y ancho de dichas tiras.
Las asas se harán con dos tiras de paño que asimismo pueden armarse con cartón para darles más resistencia, pudiendo observarse en el modelo terminado (c) su peculiar forma, para conseguir la cual no hay que doblar el cartón sobre sí mismo, en ángulo de noventa grados, ya que éste doblado no se verá, pues quedará oculto por las tiras de paño que lo forrarán.
Por último, se puede decorar el bolso con el muñequito (B) o con cualquier otro motivo gracioso, recortado también en paños de distintos colores.

CARAS DE FIELTRO
Este tipo de caras se caracterizan por no tener volumen, es decir, que no llevan relleno alguno que pueda darles cuerpo, ya que se confeccionan sencillamente, superponiendo distintos elementos de paño o fieltro, con los que se consigue su espesor.
En (A), vemos los patrones y un modelo acabado de una de ellas, con la indicación para la colocación en el lugar que les corresponda de diversos elementos, tales como ojos, mejillas, peluca, etc.
En (B) se representan, a título de orientación, otros tres modelos que permitirán, con un poco de imaginación, la creación de innumerables modelos diferentes.
Como podemos ver en el modelo, a estas cabezas se les puede hacer el pelo con lana o hebras de seda para darles mejor aspecto decorativo.
En cuanto a los detalles de su confección, son tan sencillos que no necesitan explicación.